Todos los que participamos en este proyecto, somos piezas clave de un proceso organizado, que pretende transformar una realidad concreta. Nuestra acción es básicamente práctica, participativa y de relación interpersonal – solos no podríamos hacerlo -, queremos ser dinamizadores del colectivo musical almeriense, y que con nuestro apoyo seáis capaces de conquistar nuevas metas y objetivos. Conforme el grupo avanza, cambia, debemos avanzar en nuestros objetivos, en nuestro funcionamiento; sin olvidar nunca que quién marca el ritmo de vuestros intereses y motivaciones sois vosotros.
Por ello, y por que todo cambio supone ruptura con lo anterior, miedo ante lo desconocido, debemos cuidarnos; la comunicación clara y sincera es nuestra mejor arma; el apoyo mutuo, nuestro mejor escudo.
Ahora tenemos que programar, es decir, usar procedimientos para introducir organización y racionalidad en la acción con el propósito de alcanzar determinados objetivos. Cuando programamos reflexionamos sobre nuestra propia labor, le damos sentido a las acciones, tomamos fuerza al indagar sobre los logros y los “puntos pendientes”, y si además conseguimos que esto quede por escrito será la mejor información que a otros podamos dar, pues un buen proyecto contempla lo anterior a su propio desarrollo, éste mismo, y refleja propuestas para el futuro.
¿ Alguien ha dicho miedo...?
¡ Vamos a por todas !